Top
27 Nov

La Familia… siempre con nosotros

Quizás porque se acerca la Navidad o simplemente porque en los meses fríos es cuando más nos acordamos del calor del hogar, en estos días de pre fiestas echamos más en falta a nuestras familias e intentamos pasar más tiempo juntos. Es curioso que los recuerdos de la infancia junto a nuestra familia nunca son tan vivos como en los últimos meses del año.

 

En el ajetreado día lleno de obstáculos la familia es como la luz de la pequeña vendedora de cerillas. Ya sea pequeña o lejana nos da el calor que necesitamos. Afortunados los que la tenemos porque es lo más sincero que encontraremos en la vida. Y mientras que las personas hipócritas sonríen falsamente alagando tus logros, tu familia se alegra de verdad por ti, de todo corazón.

 

Y si por alguna razón mañana la rueda gire y esos logros se convierten en fracasos y la felicidad en lágrimas…ahí estará tu familia otra vez ayudándote a levantarte diciéndote que todo cambiara para mejor…seguro… y ellos estarán ahí para conseguirlo junto a ti. Sí es verdad que eso lo puede decir mucha gente y hacerlo por ti, pero ¿cuántos de ellos lo pensarán y desearán por dentro de verdad?

 

Cuando se trata de la familia lo damos todo, pero no porque es una obligación si no porque lo sentimos de verdad. Y al fin y acabo la vida no asusta tanto cuando caminas al lado de alguien. Lo más curioso es que con tu familia no es necesario decirlo siempre todo, basta con una mirada para saber si hace falta hablar o simplemente te vendría bien un poco de silencio para pensar las cosas. Y cierto que la “bronca de mama” vendrá y no te quedarás sin oír lo que piensa de verdad, pero lo hará en otro momento… en el momento cuando lo necesites. Eso nos pasa a menudo… a los “niños grandes” que para nuestros padres siempre seremos “sus pequeños”.

 

Una familia no se construye en dos días, ni en dos años, se construye durante toda la vida con mucha confianza, determinación, amor y compromiso, se consigue con saber perdonar y ceder en muchas ocasiones.

 

Quizás porque echamos de menos ser unos niños por un momento…en estos meses fríos y con la Navidad tan cerca es cuando más necesitamos a nuestra familia.

Compartir
Etiquetas:
No hay comentarios

Deja un comentario